--
Delft (1632) - Delft (1675) --
Pintor
holandes de estilo enmarcado en el barroco centroeuropeo.
Es
en el siglo XIX, poco después de la invención
de la fotografía cuando Johannes Vermeer
fue redescubierto como uno de los maestros holandeses
más "modernos": En aquel período,
se le llegó a conocer como "La esfinge de
Delft", un apodo que hacía referencia al
desconocimiento sobre su vida personal y profesional,
al aparente SILENCIO de sus PERSONAJES y al CALMADO
AMBIENTE de sus INTERIORES.
Es
digno de señalar el interés mostrado
por Vermeer por la cámara oscura, la perspectiva
y la representación de la psicología
interior.
Actualmente
podemos disfrutar en el Museo del Prado de Madrid
una excelente exposición de algunos de sus
maravillosos y misteriosos cuadros.
EXPOSICIÓN
DE VERMEER EN EL MUSEO DEL PRADO DE MADRID (ESPAÑA)
Vermeer
y el interior holandés
-
19 de febrero al 18 de mayo de 2003 -
La
exposición conjunta de las obras de Vermeer
y otros artistas de su época; Gerard ter
Borch, Gerrit Dou, Pieter de Hooch, Nicolaes Maes,
Gabriël Metsu y Jan Steen nos brinda la oportunidad
de apreciar y disfrutar de la variedad de la pintura
de género en los Países Bajos en
el siglo XVII y la gran calidad individual de los
pintores seleccionados.
La
exposición Vermeer y el interior holandés
es una de las muestras más ambiciosas de
los últimos años, al reunir un importante
número de obras del admirado Johannes Vermeer,
un artista de escasísima producción
(se conocen sólo 34 cuadros suyos) del que
no existe representación en España.
Para
la organización de esta muestra, el Museo
del Prado ha contado con la colaboración
de los museos más importantes de Europa
y Estados Unidos, que han accedido generosamente
al préstamo de alrededor de cuarenta obras
de la más alta calidad.
Entre
ellas se encuentran algunas de las más importantes
de Vermeer como, "El Arte de la Pintura",
del Kunsthistorisches Museum de Viena, "Mujer
con Balanza", de la National Gallery de Washington
y "Mujer con Aguamanil", del Metropolitan
Museum de Nueva York.
La
mayor parte de los cuadros de Johannes Vermeer
(1632-1675) y los otros artistas holandeses de
la exposición muestran interiores domésticos,
un tipo de pintura que alcanzó su madurez
en los Países Bajos en los años 1650-1675.
Estos
artistas, dotados de extraordinario talento y residentes
en un pequeño territorio que facilitaba
el intercambio de ideas, realizaron un tipo de
pintura muy homogénea: cuadros de pequeño
tamaño y formato generalmente vertical,
que suelen mostrar un reducido grupo de figuras.
Se
interesan por la representación del espacio
interior, por la geometría de la composición
y por la representación de la luz y las
texturas de los materiales.
El
realismo de estos cuadros es una de sus características
más aparentes, y esconde el meticuloso cuidado
con que están construidos.
Los
principales temas que trató la pintura de
interiores son el amor y la vida doméstica,
que se representan de forma muy variada. Las protagonistas
indiscutibles de estos cuadros son las mujeres,
que cobran una importancia que hasta ahora no habían
tenido en la historia del arte.