| NOSOTROS TAMBIÉN ESTAMOS DENTRO
El hombre se considera libre cuando cree tener
el control de su vida. El budismo habla de que la vida es pura "ilusión"
haciendo referencia a "maya". La ILUSIÓN es un
fenómeno intangible resultado de la interación de
nuetros sentidos imperfectos con la realidad física.
Es nuestra mente, definida por una peculiar y compleja estructura
cognoscitiva, la que de alguna forma, construye la realidad. Una
realidad múltiple y de distintas presencias que aparece y
desaparece, que se manifiesta en función de la maquinaria
mental que observa e interpreta las distintas secuencias de realidad.
Por tanto estamos instaurados en un mundo sensible
engañoso y tramposo.
Así pues, nos surge la terrible sospecha acerca de la IRREALIDAD
de la REALIDAD sentida. Hasta el punto de llegar a pensar (una vez
más pensar que se nos antoja como nuestra única herramienta
eficaz para conocer) que todo lo que nos rodea no sea sino una "recreación
mental" de una realidad inventada. Un mundo habitado por imágenes
irreales que hacen creer por su sofisticación y perfeccionamiento,
en una vida real.
VIDAS TELEDIRIGIDAS
El control de la sociedad a través de
los medios de comunicación, de la industria del entretenimiento,
de las sofisticadas técnicas de publicidad y marketing hacen
que nuestras vidas se encuentren condicionadas y teledirigidas.
Cual autómatas engañados que creen dominar sus actos
volitivos interactuamos con otros y variopintos elementos (entre
ellos otros autómatas de distinta raza, sexo y religión)
dentro de un mundo artificial creado "ad hoc".
El "determinismo social" es por tanto de alguna manera
un factor a tener en cuenta a la hora de reflexionar sobre nuestra
existencia. De alguna forma la libertad es una ficción, un
concepto abstracto y útópico (una entelequia engañosa),
imposible de alcanzar.
Ante tamaña sospecha de IRREALIDAD instaurada
en nuestra mente, surgen inquietantes dudas, indicios sospechosos
de que nos encontramos inmersos en una REPRESENTACIÓN TEATRAL
en la que tan sólo somos buenos o malos actores que se mueven
según manda el guión.
¿Y si tan sólo fueramos un experimento
genético creado por unos seres superiores (superinteligentes)
que se sirvieran de nuestras vidas para obtener conclusiones (conocimientos)
sobre la evolución de la raza humana, atrapada en el mundo
de las pasiones (el amor y el odio, el bien y el mal, la euforia
y el miedo...)?
¿Y si TODOS VIVIERAMOS atrapados (y engañados)
DENTRO de un PROGRAMA COMPLEJO (como así es sugerido en la
película "MATRIX") CREADO por ENTIDADES que NO
CONOCEMOS (que se mantienen en la sombra) con el FIN de utilizar
nuestra ENERGÍA, NUESTRO TRABAJO, NUESTRO POTENCIAL FÍSICO
e INTELECTIVO en su BENEFICIO PARTICULAR?
¿ Y SI TODO (lo que nos rodea) FUERA UNA
GRAN MENTIRA; UNA ENORME Y COMPLICADA REPRESENTACIÓN que
se escapa a nuestra capacidad de entendimiento y que nos ha sido
impuesta de alguna forma?
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