| 2.- VIDA ANÍMICA
Nuestra vida anímica es el resultado de
una amalgama de factores psicosomáticos. Los factores corporales
y las relaciones químicas que se producen en el interior
de nuestro organismo marcan de alguna forma la evolución
de nuestro estado anímico.
Una alergia alimentarioa puede producirnos un
estado de irritabilidad intenso, así como un cansancio crónico
e incluso una depresión. El exceso de dulces, colorantes
y fosfatos puede crear estado de agresividad y nerviosismo extremo;
por otra parte un estado de hipoglucemia nos produce intranquilidad
y miedo.
La amalgama de los empastes dentales formada
por partículas de mercurio en contacto con nuestra saliva
y con el paso del tiempo puede provocarnos graves depresiones. La
intoxicación por plomo (el plomo de las gasolinas o acumulado
en algunos alimentos) puede causar serios problemas para pensar
y concentrarnos.

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