Sus poderosos músculos se apoderan
del martillo de hierro.
En la vieja carpintería, donde ha
pasado toda su vida entre clavos y serrín, el viejo carpintero
saborea melancólico los recuerdos de otros tiempos.
Y mientras suena el golpe del martillo percutiendo
sobre esa pieza de madera que más tarde se convertirá
en una bella silla, en una mesa, en un perchero....