No
aplastes tu deseo, no intentes reprimirlo, puesto
que tan sólo conseguirás alimentarlo
e intensificarlo. La cuestión no es aniquilar
el deseo, sino observar, ver, analizar las inclinaciones
mentales,
la intención y la voluntad, nuestro deseo
imperioso para encauzarlo acorde la verdadera realidad.
9.
LA SELECCIÓN Y LA ELECCIÓN
Nuestra
mente conceptual está llena de inclinaciones,
llena de elecciones y selecciones, de ansias y anhelos.
Elegir y seleccionar es la peor dolencia mental que
padecemos. Como un proverbio alemán dice: "Quien
tiene que elegir, sufre un tormento". Asi nosotros
lo padecemos y nuestra mente cada vez m‡s , enferma
con el sufrimiento.
Nuestras
vidas se vuelven complejas, ajetreadas e inutiles.
Nos llenamos de una sensación de vacuidad
e insensatez, los pequeños caprichos, las
manías, los antojos fruto de la insatisfacción
y la frustración hacen que nuestra mente se
vuelve complicada y esto hace que nos embargue una
confusión todavía mayor.
La
elección obsesiva y reiterada de asuntos inconsecuentes,
de nimiedades no nos proporcionan ningún tipo
de librtad; por el contrario son un absoluto engaño
que creyendo obtener placer de ellas, en realidad
tan sólo alimentan la insatisfacción.
Sin darnos lo que realmente estamos haciendo es herirnos
aún más. El ansia, el anhelo, la selección
y elección obsesiva son las nimiedades que
invaden nuestra vida diaria construyendo entorno
a nuestra persona una jaula de gruesos barrotes.
10.
LA INTENCIÓN
El
bien y el mal son conceptos relativos. Tan sólo
son creencias, juicios, ideas basadas en un conocimiento
limitado y en nuestras diversas inclinaciones mentales. ¿Quién
puede saber en un momento dado lo que es bueno y
lo que es malo?
El
hombre, cargado de propósitos, esclavo de
su intención, siempre lucha a brazo partido
contra las circunstancias, haciendo lo posible para
provocar el desenlace que desea. El hombre, sin darse
cuenta, lucha con denuedo en contra de la Naturaleza.
Actuar sin intención siginifica, actuar desde
y a partir de un Todo. Ese Todo no es sino la comprensión
de la Totalidad del universo. Ver el Todo, es conocer
la verdad.
11.
EL NIRVANA O LA DESAPARICIÓN DEL DUHKHA
Se
entienda por el logro del estado de "Nirvana",
la desaparición del duhkha, es decir el fin
de la confusión, del pesar, de la pérdida,
del sufrimiento.
Es
necesario aceptar que nosotros somos seres nacidos,
construidos y condicionados en el duhkha o sufrimiento.
El nirvana es la escapatoria a esa condena genética.
Nirvana
es ver nuestra situación tal como es:
1/
Somos entidades no aisladas y que no perduramos en
el tiempo (todos acabamos con la muerte
2/
Todo es devenir y está en continuo movimiento.
Nuestro cuerpo, nuestra mente, los pensamientos,
juicios y sentimientos fluyen, brotan y mueren continuamente.
Todo es cambio, nada perdura.
Sin
embargo, no aceptamos ninguna de las dos premisas
antes citadas. Los hombres nos creemos inigualables,
siempre exclusivos; culpa de ello es nuestro poderoso "ego".
También creemos poseer la capacidad de hacer
que las cosas permanezcan estables e incluso dentro
de nuestra incauta osadía la de perdurar nosotros
mismos. Este esquema mental completamente desviado
de la realidad, nos causa sufrimiento.
12.
EL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO
Anhelamos
la permanencia en el mundo y el resultado es que
sufrimos continuamente. Buscamos la estabilidad y
no la encontramos, pues todo es constante devenir
y cambio; y entonces sufrimos. El movimiento continuo,
el constante surgir y desaparecer de los elementos
nos crea inseguridad y miedo y eso nos causa dolor.
Los
esfuerzos realizados por controlar las cosas con
el fin de conseguir un objetivo determinado, siempre
son infructuosos. Siempre nos crea, por tanto frustración,
ansia e insatisfacción realimentando nuestro
sufrimiento.
El
dolor de fondo del corazón seguirá siendo
omnipresente e inextinguible. La capacidad de desear
es insaciable. Los antojos son infinitos y siempre
nuevos, así como las necesidades a las que
estamos sujetos. Nada de lo que podamos imaginar
poseer nos satisfacerá plenamente.
Por
tanto, debemos de darnos cuenta que somos incapaces
de controlar las cosas si queremos parar la cadena
del sufrimiento.
13.
VER LAS COSAS COMO SON. DESPERTARSE A LA VERDADERA
REALIDAD
No
hay que dejarse atrapar en una perspectiva en particular,
no hay que dejarse atrapar por las ideas, los conceptos,
las creencias o las opiniones.
La única
perspectiva válida, que es la que adopta el
budismo, es aquella en la que se ven las cosas como
son. Una perspectiva basada pues en el constante
devenir del mundo, sin unas características
particuales, ya que las cosas están en constante
movimiento y evolución.
Cuando
nos aferramos a una identidad, es fácil que
nos ofendan, ya que nos encerramos en formas de ver,
pensar, sentir y reaccionar demasiado rígidas.
Al ser la realidad múltiple, la desilusión
y la ofensa siempre aparecen en nuestra mente, pero
en realidad somos nosotros mismos los que nos equivocamos.
El
mundo es absolutamente flexible, luego nuestra perspectiva
del mundo ha de serlo también. El mundo ha
de verse como un todo dinámico que fluye y
se transforma continuamente y en el que nosotros
nos encontramos integrados.
El
mayor logro que podemos conseguir es moldear nuestra
mente de tal forma que se convierta en una mente
flexible, sin trabas, no sujeta a estructuras mentales
rígidas.
Una
mente que perciba la realidad inmediata tal como
es, sin la distorsión provocada por fantasías,
gustos o aversiones, caprichos, temores o carencias.
14.
COMO GANARSE LA VIDA, SIN PERVERTIR NUESTRA ESENCIA
Cualquier
ocupación es válida y honorable a fin
de que que ésta promueva y fomente la intuición,
la honestidad y la armonía. Estas tres cualidades
son muy difíciles de alcanzar en cualquiera
de los trabajos de la sociedad occidental basados
en la altísma competitividad, la eficacia,
el rendimiento y la automatización de los
procesos productivos.
Ganarse
la vida sin causar daño a los demás,
ni hacérselo a uno mismo. Esta es la recomendación,
un medio de vida recto y acorde a la inclinación
natural de cada uno. Para ello es necesario tratar
de humanizar al máximo la profesión
y buscar en ella la armonía, la alegría,
el bienestar, la cooperación y la paz mental.
15.
ATADURAS, CADENAS AUTOIMPUESTAS
En
la sociedad opresiva y uniformada que hemos construido,
cada día, creamos a nuestro alrededor más
cadenas que nos sujetan y nos atenazan. Lo mismo
hacemos con la gente que nos rodea. Buscamos seguridad
y bienestar por encima de cualquier otra cosa y a
cualquier precio. A cambio entregamos nuestra libertad
y nuestra esencia, convirtiéndonos en seres
atrapados en las redes de la irrealidad.
A
la hora de educar a los hijos, toda esta sensación
de opresión y hartazgo se transmite, condenando
a los vástagos a transitar por el camino de
las ataduras.
La única
forma de ser libres en cada momento es convertirnos
en lo que ese momento es; tranformándonos
y dejando la mente y el cuerpo fluir, La pespectiva
que mantenemos acerca de nosotros mismos y del mundo
suele ser inmóvil. Pensamos que tanto nosotros
como los demás y las cosas son algo fijo y
para una mayor comprensión ponemos etiquetas
rígidas. Alguien es tímido o nervioso,
reservado u optimista. Nuestra mayor afición
es encasillar todo en grupos, comportamientos, hábitos,
creencias. De esta forma nos aferramos a nuestra
forma de pensar dando la espalda a la realidad; viviendo
de suposiciones, deseos y ficciones.
16.
CONGELAR, ORDENAR, ENCASILLAR, CONCEPTUALIZAR
"Las
nubes pasan y la montaña sigue donde está,
observándolo todo sin aferrarse a nada."
La
interpretación a esta máxima es la
siguiente:
-
Los pensamientos, las sensaciones y las emociones
vienen y van dentro de nuestra mente. Pero no se
quedan. Se juega, flirtea o se fantasea con ellos;
persisten y se ramifican en otros pensamientos en
un proceso eterno.
Controlar
el mundo, tratar de capturar o encapsular la realidad
para así explicarla y manejarla es imposible.
Como ya antes dijimos el mundo es cambiante y múltiple
en sus manifestaciones, por lo tanto su ordenación
es imperfecta. Si no aceptamos esta realidad nos
veremos afectados por la confusión, la paradoja,
las dudas, la confrontación y la discrepancia
y por el desasosiego.
Una
mente flexible, libre de dogmatismos, intolerancia
y arrogancias. Una mente que deje de buscar resultados
concretos y que se acomode a la fluidez de las cosas,
es la mente que debemos tratar de conformar con esfuerzo
y sentimiento.
17.
HEMOS DE ADMITIR:
- 1/
Que no podemos comprender la ralidad en su total
extensión haciendo uso de nuestro limitado
intelecto
- 2/
Que no podemos someter la realidad a una visión
estática
- 3/
Que todas nuestras explicaciones e interpretaciones
del mundo han de ser necesariamente provisionales
- 4/
Que no podemos encuadrar en estructuras rígidas
el movimiento y el devenir que dominan y fundamentan
la realidad
- 5/
Que la realidad no se puede reducir a un sistema
conceptual; la realidad se puede percebir pero
tan sólo como cambio continuo
18.
LA NO-INTENCIÓN
"El
dolor profundo y sordo del corazón proviene
de una vida dedicada a buscar un sentido. Pero es
precisamente nuestro deseo de encontrar un sentido
lo que provoca la falta de él". El deseo
siempre crea desasosiego.
Estar
siempre atento es lo mismo que decir estar despierto.
El budismo nos propone siempre mantenernos despieros
a la realidad del presente y ser consciente de lo
que pasa en el momento. Estar despierto también
significa ser consciente de la intención de
cada uno, para así poderla controlar.
La
intención supone una fuente de sufrimiento.
La inclinación hacia el deseo o hacia la aversión
rompe la armonía de la persona generando desazón
y dolor. Nuestra intención ha de ser controlada
de tal forma que tan sólo supusiera "el
estar despierto". Es lo que conocemos como "no-intención".
Estando despierto y habiendo controlado la intención,
podemos romper la cadena de sufrimiento y confusión
que tanto daño nos provoca. No estar despierto
implica confusión, dolor, sufrimiento; en
definitiva "duhkha".
Una
de las claves de la armonía es no castigarse,
no torturarse uno mismo, por las decisiones adoptadas.
19.
NATURALIDAD, ESPONTANEIDAD
"Nos
hemos vuelto artificiales y nos hemos hastiado de
nostros mismos y de nuestro entorno".
Actuar
en cada momento de forma natural, afrontando cada
situación concreta con espontaneidad es estar
más cerca de la esencia de cada uno. Primer
paso para alcanzar la paz y la armonía. No
seguir ningún manual rígido de normas
estrictas, siempre contradictorias y relativas.
Muchas
personas padecen de la enfermedad obsesiva de quere
controlar todo: cosas, personas y hechos. Personas
altamente inseguros, que desconfían de sus
capacidades, para corregir su debilidad, quieren
continuamente imponer normas y controles sobre todo
lo que les rodea. El único resultado obtenido
es crear una atmósfera tensa, unambiente enrarecido,
puro artificio asfixiante que les aleja de la naturalidad
y del estado propicio para restablecer la armonía.
Tendemos,
por tanto, a organizar nuestra mente en función
de unos rígidos patrones de voluntad, según
una serie de normas que tenemos asumidas desde nuestra
infancia, y que se manifiestan automáticamente
en nuestra forma habitual de pensar y actuar. Se
puede decir que somos programados para regular y
encerrarar nuestros comportmientos y los de los demás
en unos valores únicos y discriminatorios.
La
tendencia generalizada en Occidente es intentar manipular
el mundo y a las personas. El mundo es una enorme
cárcel, con millones de pequeñas celdas
insertadas en las cabeza de cada ciudadano. Atrapados
en la confusión de un férreo economicismo.
Donde las oportunidades de crecer y de liberar la
mente de las consignas utilitaristas son nimias.
Esclavos del miedo y de la soledad. Víctimas
enloquecidas de un sistema que impone la culpa y
el pecado como sistema represor. Enfermos de la avaricia
y de la mentira, en un mundo ficiticio; donde la
vida fluye adormecida.
Una
sociedad mal intencionada, envilecida, cuyos
propósitos
apuntan de forma subrepticia al engaño,
la irritación y la simulación.
Una sociedad, metástasis degenerativa,
que contagia lentamente las mentes de otros seres
aún esperanzados.
20.
NOSOTROS NO SOMOS NADA EN CONCRETO
Tan
sólo somos movimiento, cambio y devenir.
Todas
las cosas surgen juntas o dependientes unas de otras.
Nada aparece por sí solo; todo cuanto experimentamos
aparece en un contexto y por oposición a un
trasfondo de otras cosas que siempre dependen unas
de otras al tiempo que se condicionan. Por lo tanto
podemos decor que nada es nada en concreto, que nosotros
tampoco somos nada en concreto porque las realidades
son siempre "en un momento" y dependientes
unas de otras .
Reconocer
que no somos nada en concreto significa ser capaz
de adoptar una actitud flexible ante la vida. Analizando
con calma y sabiduría cualquiera de los múltiples
cambios que experimentamos y que acontecen en nuestro
entorno y que siempre nos producen dolor y sufrimiento.
Las
personas rígidas, refugiadas en un rancio
conservadurismo, atenazadas por el miedo y el resentimiento
están provistos de una moralidad frágil,
inflexible y precocinada. Personas de mente estrecha,
mentalidad programada, llena de estorbos y perturbaciones,
repleta de manías y tortuosos deseos.
21.
ESTADO MENTAL FRAGMENTADO
Hemos
de analizar en cada momento (siempre en el presente)
con esfuerzo y detenimiento nuestras vidas, nuestro
modo de actuar, de hablar y de ganar el sustento,
así como todo ello referido con los demás.
Nuestro
análisis siempre ha de hacerse con una visión
de cada situación en cada momento y desde
la totalidad del mundo cambiante. Los estados menatales
fragmentados que invaden nuestro pensamiento nos
empujan a manipuar y controlar el mundo. Sufrimos
de una visión del mundo dividido en diversas
formas y conceptos y con sus componentes o elementos
enfrentados. De esta forma siempre vemos la realidad
fracturada, desgajada en pequeñas porciones
sin poder asimilarla y comprenderla en su totalidad,
engañándonos y confundiéndonos.
Sólo nos fijamos en una pequeña parte
de la realidad aquella que nos llama por el deseo
o el miedo, olvidándonos del resto de su esencia.
Evitar
todo cuanto pueda dividir y enfrentar a las personas,
hacer lo posible por generar armonía y unidad.
Vivir de forma natural y flexible y acomodarse al
cambio, como la hoja que cae, como el viento que
sopla.
De
esta forma conseguiremos acercarnos al logro de un
estado mental consciente, global, completo e integrado.
22.
DE NUEVO EL OBSESIVO AFÁN DE CONTROLARLO TODO
La
obsesión que sufre el mundo occidental hace
que nos esforcemos insistentemente po controlar las
cosas, por ser o parecer distintos, por lograr algo
nuevo o mejorar continuamente las situaciones o a
nosotros mismos. El hambre de ser, de sentirse vivos,
el afán de vencer el desasosiego que nos invade,
nos hace realizar movimientos desesperados pretendiendo
cambiar sin sentido la fachada de las cosas, así como
imponer rígidos controles y disciplina en
nuestras vidas para de alguna forma sentir que nuestra
vida tiene algún sentido y que al menos somos
dueños de ella de alguna forma. Pero muy pocos
somos honestos con nostros mismos y miramos dentro
de nosotros, para averiguar que es lo que realmente
falla para cambiarlo.
La
fijación por conseguir resultados y obejtivos
cada vez más rápidos y espectaculares
tan sólo agravan el problema generando nuevas
frustraciones, al no ver cumplidos las expectativas.
Tratar
de controlar las personas, las cosas, las situaciones,
nuestras propias inclinaciones e impulsos es trabajo
infructuosos, al no tener casi siempre ninguna influencia
sobre ellas. Lo único que conseguimos a cambio
es malgastar nuestras fuerzas, dispersar y fragmentar
nuestra fuerza mental.
Por
lo tanto es fundamental no obsesionarse con las cosas.
No huir del presente, olvidarse de los resultados
y actuar según la inclinación mental
propia. Ensoñaciones y pensamientos futuros,
antiguos pesares, recuerdos dolorosos nos hacen permanecer
desconctados del mundo y de nosotros mismos, alejándonos
del momento presente, el único real e importante.
23.
DE NUEVO EL CULPABLE, NUESTRO ESQUEMA MENTAL
Si
dentro de nosotros el día está gris,
también lo está fuera. No obstante,
todas nuestras sensaciones son transitorias y pasajeras.
Por ello no debemos de concederlas tanta importancia
y urgencia. Las sensaciones experimentadas influyen
en nuestras emociones y acciones perturbando nuestra
estabilidad. Debemos observrlas y entenderlas para
conseguir sentirlas sin necesidad de actuar.
La
mente es la culpable en gran parte de nuestra confusión
y sufrimiento. La mente farfulla y da vueltas continuamente
a un sinfín de pensamientos, sensaciones y
fantasías, olvidándose de la realidad
verdadera que es la del momento presente.
24.
EL ZAZEN O MEDITACIÓN SENTADA
El
cuerpo, la mente y la respiración, son los
tres elementos que entran en juego a la hora de practicar
el "zazen". La respiración ha de
realizarse siemrpe de forma generosa a través
de la nariz. Respirar hondamente inhalar y exhalar.
Respirar con naturalidad sin hacer ruido. El objetivo
que se persigue es anular todos los movimientos de
la mente consciente.
Recomendaciones:
- Una
habitación tranquila.
- Comer
y beber de forma moderada.
- Olvidarse
de todo lo que se tiene entre manos y cancelar
todo los compromisos.
- No
pensar en lo crees que está bien o mal.
- No
sopesar pros y contras referido a todo.
- Anular
todos los pensamientos e ideas.
25.
EL CINISMO Y EL DOGMATISMO
Son
los dos peligros más frecuentes a los que
recurrimos para dar sentido a nuestra vida, cuando
no encontramos ningún sentido a la existencia.
26.
LA DUDA
Detrás
de nuestras creencias, opiniones y conceptos hay
un mar infinito de incertidumbre. Cualquier idea
encuentra su idea contrapuesta, cualquier concepto
se enfrenta a otro antagónico. De esta forma
nunca sabemos con certeza que interpretación
de la realidad es la verdadera, luego no nos queda
más remedio que experimentar la duda.
El
remedio a la angustia y sufrimiento que nos produce
la duda es acercarnos a la realidad a través
de una visión globalizadora, de la que nosotros
formemos parte, integrados dentro del Todo universal.
Todos
los conceptos inventados, de los que hacemos uso
con el afán de clasificar la realidad para
controlarla y manipularla, no tiene ninguna consistencia
puesto que la realidad está en continuo movimiento
y evolución.