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Hieronymus Bosch (El Bosco)

(1450-1516) Pintor dotado de extraordinaria imaginación, que pese a lo imaginable siempre llevó una vida tranquila y disciplinada en un próspero y pequeño pueblo.

Sus pinturas están repletas de imágenes y figuras sometidas a las más horrorosas torturas, presas de terribles sufrimientos, siempre envueltas en una atmósfera misteriosa, donde aparecen elementos arcanos cargados de extraños simbolismos aún hoy, no descifrados.

La fecha de su nacimiento no aparece en ningún registro y se cree que "El Bosco" nació alrededor de 1450 en una ciudad del norte de Holanda no lejos de la frontera con Bélgica, llamada Hertogenbosch.

Proviene de una familia de pintores, su abuelo, su padre y tres tíos así como su hermano fueron también pintores profesionales. Para distinguirse del resto de los artistas de sus familia decidió adoptar la versión latina de su nombre Jerónimo (Hieronymus), y tomar prestado la forma corta de su lugar de origen (Hertogen- Bosch). Así se convirtió en Jerónimo Bosch.

Hieronymus Bosch tenía demasiados problemas de origen neurótico a resolver para no haber buscado espontánea e inconscientemente medios para luchar contra la invasión de la angustia.

En el caso del Bosco, encontró el refugio en la afiliación a la Cofradía de Nuestra Señora. Aleyt, su esposa, era ya miembro de la Cofradía antes de su matrimonio, quizás por la necesidad de sentirse protegida, por ser huérfana desde la edad de dieciocho años.

Hieronymus no la siguió hasta varios años después, en 1486, cuando contaba de 32 a 35 años.

Bosch también encontró en el arte el gran recurso para salir de su "yo" neurótico al crear. Su obra le sirve de medio de liberación dotado de un valor catártico y canalizando el dinamismo de sus instintos.

MISERIA DEL HOMBRE

Todos los hombres que pintó Hieronymus Bosch están afectados de locura, necedad, egoísmo frenético o crueldad. Todos o casi todos están condenados al infierno por su inconsciencia.

Mediante la ironía, la vehemencia, la persuasión, intenta abrir los ojos a los pecadores extraviados. Los personajes de Bosch son locos que situan las cosas temporales y terrenas por debajo de los bienes celestes y eternos, avaros, tontos pedagogos, ambiciosos, intemperantes, ávidos de riquezas atacados por la codicia, charlatanes etc...

La época es rica en un terrible pintoresquismo. No faltaban modelos de mendigos cojos con sus muletas, de violinistas callejeros, jorobados, de alforjeros harapientos.

Los lisiados exponían sus deformidades a la multitud en ferias y mercados, a fin de obtener alguna limosna, mendigando o ejerciendo, cuando estaban capacitados para ello, pequeños oficios.

Los amputados, los contrahechos que se apoyaban en pequeñas muletas de cuatro patas para reptar por el suelo con inverosímiles articulaciones, todo eso, Bosch pudo presenciarlo continuamente.No exagera a plasmarlo o muy poco.

Hoy en día, quedan países donde la medicina moderna no ha podido aún penetrar, en algunas comarcas de la India o en pueblos de la selva ecuatorial africana, donde simples fracturas mal reducidas obligan a la gente a reptar o a utilizar soportes ocasionales.

Bosch se inspiró en todas estas truculentas escenas para dar vida a los personajes de sus cuadros y para reanimar con extraño verismo las siluetas de los cuadernos de la Albertina (colección de dibujos referidos a la miseria humana).

En lo que concierne a apiadarse de la miseria humana, Bosch muestra cierta sequedad de corazón. Los mendigos lisiados, los abortos, los cojos mutilados, los desgraciados verdaderos o simulados frecuentaban ciertos barrios de las ciudades; la costumbre de verlos no era propicia para estimular el enternecimiento ante sus miserias.

El humor lejos de lo brutal, es un medio que quizás empleó Hieronymus Bosch, de defensa contra la emoción. El humor enmascara el sentimiento de miseria ineludible de la condición humana, de lo absurdo de la existencia, del miedo al más allá, de todo cuanto en resumen, conmueve al ser humano. De ahí que lagunas de sus obras puedan presentarse como una especie de farsa

LA ANGUSTIA

Los cuadros del Bosco, donde pinta los extravíos del hombre, sus debilidades y miserias siempre dejan traslucir su espíritu caústico, su tendencia al humor negro, su melancolía de una existencia absurda siempre cargados de una profunda angustia.

Obras más importantes:

  • "Las tentaciones de San Antonio"
  • "El jardín de las delicias"
  • "Infiernos"
  • "Juicios Finales" .

Todas ellas reflejan una angustía por un lado metafísica y por otro un tanto neurótica. Ambas unidas e indisociables.

EL BOSCO Y EL SURREALISMO

Bosch no sabía nada sobre la existencia del "inconsciente" y de la práctica de su exploración voluntaria que realizaron los surrealistas.

No obstante Hieronymus Bosch realizaba arrastrado por una fuerza ciega una introspección de las regiones misteriosas de la mente humana.

Con sinceridad absoluta, sin sospechar la práctica reveladora de sus inconsciente Bosch nos entrega el fluir de sus deseos reprimidos y de sus íntimos sueños.

Cuatro siglos separan la obra de Bosch de la de la pintura surrealista de Chagall, Max Ernst o Salvador Dalí, pero el amor a lo insólito y al desplazamiento es común a ambos.

A través del objeto, desprendido de sus sentido habitual, aislado de las contigencias que le dan su razón de ser o le confieren utilidad, tanto Bosch como los surrealistas acceden a lo fantástico.

Estos objetos manejados por Bosch resultan a veces enteramente extraños, sin un lugar y una finalidad lógica en el mundo normal.

Los ingenios metálicos de su obra "El Juicio Final" de Viena, el embudo armado de la "Tentación" del Museo del Prado son lejanos antepasados de las pulidas superficies curvas de los objetos extraños creados por Yves Tanguy.

Los seres creados por Bosch experimentan deformaciones, se modifican se deshumanizan y la presencia sutil de su monstruosidad se convierte en alucinante:

- Jinetes de cabeza de cardo

- Brujas que alargan sus brazos de madera reseca....

Todas estas composiciones bosquianas se asemejan al mundo desorganizado y espontáneo de las obras surrealistas. Tanto en las obras de El Bosco como las obras surrealistas se infiltra una latente agresividad, - Monstruos de Max Ernst y de Brauner -, aceradas espinas de Sutherland así como cierta atracción por el detalle anatómico aislado:

- Ojos y orejas olvidadas en el suelo o servidas en un plato,

- Las manos pintadas por Magritte... etc

Ambos crean siempre ambientes inhumanos. En el caso de Bosch, humaradas de incendios y aguas cenagosas; en el caso de los surrealistas, inmensos espacios áridos.

EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (Aproximación).

El tema general del "Jardín de las delicias" es los placeres que ciegan a la humanidad que corre a su pérdida.

Se refiere a los placeres carnales que hacen olvidar al hombre la salvación de su alma.

La tabla del "Jardín de las delicias" está poblada de sueños infinitos. Llegando a convertirse en una inmensa ensoñación amorosa, pero no desprovista de lógica.

Hieronymus Bosch trata de reflejar la vanidad de los goces sensuales. Placeres carnales que no resultan el vehículo acertado para alcanzar la felicidad.

En la obra se multiplican los desnudos en las actitudes más singulares, poblando el Jardín con un bestiario de proporciones anómalas, animalizando el mundo vegetal y el mundo mineral, acoplándolos para dar origen a complejos de rocas que parecen crecer, de cactos henchidos de largas espinas, de flores y frutos ávidos.

Es importante el papel que desempeña en la composición que realiza Bosch donde lo fantástico arranca exclusivamente del erotismo.

En el irreal Jardín aparecen múltiples orgías de turgencias vegetales y minerales. Excrecencias que brotan del suelo, cuyo origen quizás podrémos encontrar en las doctrinas de la alquimia que sexualizan la naturaleza.

La decoración del Jardín está perfectamente integrada en el conjunto y participa también en la ensoñación erótica:

  • - Matriz entreabierta
  • - Espinas gigantescas
  • - Termiteras de forma fálica
  • - Brotes gigantescos llenos de savia
  • - Flores que se desarrollan con extrañas corolas.

Los animales del Jardín van montados por figuras desnudas que prolongan en su cabalgada la carga erótica. Toda la imaginería se encuentra en multitud de símbolos:

  • - El creciente de la herejía
  • - Las frutas de la lujuria
  • - Los pescados del pecado y de los malos pensamientos etc...

Nos recuerdan un tanto como si fueran seres andróginos. No obstante Bosch posiblemente no tratara de representar tal.

La visión del desnudo, y del amor para Bosch es triste y melancólica. Gestos evasivos entre las parejas, los más atrevidos son rechazados. Los hombres son cobardes e inhábiles, las mujeres temerosas.

No hay ninguna sensualidad en todo ello. En verdad estas parejas obstinadas en los placeres sensuales causan al espectador inquietud y malestar más que alegría. No hay ninguna sensualidad en todo ello; el placer no es sino representado por frutas simbólicas:

  • - Frambuesas gigantes
  • - Fresas de temibles aquenios ...etc

Los desnudos que aparecen en el Jardín se parecen mucho. Son el mismo hombre y la misma mujer que reiteran incansablemente sus gestos, persiguiendo siempre el mismo objetivo, nunca logrado, del goce ilusorio.

Sus cuerpos son algo inmaduros como de adolescentes tristes. Cuerpos que se asemejan, mal preparados para el placer, con sus atributos sexuales poco desarrollados y ambos con el mismo rostro inquieto ante el amor.

En la espera interminable del acto amoroso, en la repetición incansable de furtivas caricias es donde reside el erotismo. El contraste entre la turbia castidad de estas parejas andróginas y la violencia de la naturaleza hipersexualizada plantea el problema de la "represión sexual".

Fractalia para mayor conocimiento de la vida de este enigmático pintor y para una más detallada comprensión de su obra, os recomienda la lectura del libro "Hieronimus Bosch, (El Bosco)" de M. Gauffreteau-Sévy".

 

A continuación Fractalia aporta una serie de libres comentarios referidos a algunos de los cuadros más expresivos de El Bosco:

1 - EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (Panel central):

La naturaleza se muestra en este paraje paradisiaco a través de formas sorprendentes que se mueven bajo un cielo despejado.

Plantas de formas curiosas abrazan con sus hojas de descomunal tamaño el aire cargado de sensualidad.

Entorno a la laguna se alzan extraordinarias estructuras esféricas, en su interior se practican ejercicios sexuales de ejecución acrobática de complejidad inimaginable. Formas humanas, de cuerpos desnudos pululan en claro desorden comprometidos y embriagados por la excitación del momento.

El juego del amor se desarrolla entre extraños frutos de formas ovoidales y animales inconcebibles, indescifrables, impensables:

  • - Pájaros descomunales con plumas de vivos colores
  • - Peces agonizantes que yacen en el suelo, muestra de la lascivia de estas insaciables criaturas
  • - Buhos gigantes de aspecto siniestro
  • -Un mejillón de mostruoso caparazón
  • - Tritones, cigüeñas, puerco espines y otras arcanas criaturas.

Circundando el lago de la pasión, cabalgan en círculo, jinetes desnudos sobre cerdos, caballos, ciervos, camellos en un enloquecido carnaval de lujuria y desenfreno.

2 - EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (Panel izquierdo):

La Fuente de la Vida.

En el tercer día de la Creación en la Tierra tan sólo vagan por su desértica superficie, algunos animales que acaban de aparecer.

En la laguna donde se erige la isleta de la fuente rosada de la vida extrañas criaturas del agua saltan y nadan. A pocos pasos, se encuentra, se alza el árbol del Conocimiento, el árbol del Bien y del Mal.

Allí Adán y Eva dirimen la terrible disyuntiva que se les presenta. Han de elegir entre la curiosidad por descubrir los secretos que encierra la vida y la seguridad que les ofrece el seráfico paraiso.

La desobediencia del dictado divino se refleja en los ojos de Eva.

Dios agarra la mano de Eva, ya sabiendo que todo sucederá de forma contraria a sus deseos.

3 - EL JARDÍN DE LAS DELICIAS (El infierno) (Panel derecho):

Atmósfera oscura donde se erigen en pie los instrumentos de la música del averno.

El infierno del músico, donde un huevo hueco pende del cielo negro, alumbrando rostros perplejos fruto de la obra alquímica.

Los monstruos de la música atormentan con sus chirriosas melodías las almas de los pobres condenados. Martirizadores instrumentos de música: trompas, flautas y clarinetes.

4 - MONSTRUOS CON CUCHILLO (Panel central de "El Juicio Final"):

Ellos, las bestias, han sustituido los cuerpos de los seres humanos sobre la faz de la Tierra.

Ellos secuestran niños, ellos asesinan, ellos practican la rapiña, ellos violan y siempre ríen con risas histéricas.

Estas criaturas corruptas son los amos de la Tierra:

- Hurones de dientes afilados, armados de enormes cuchillos tratan de penetrar el aire infecto con sus descomunales falos imaginarios.

- Cuervos de picos prominentes, corcovadas bestias que caminan con paso quejumbroso sobre dos piernas. Satisfechas de su rapto, un niño portan a su espalda acompañado de un pequeño diablo.

Los demonios son sus aliados. Estos adoptan formas complejas de cuerpos inacabados provistos de una doble pierna escamosa en cuyo extremo reposa una cola de un enorme pez.

También pueden llegar a ser un pequeño mono de profuso pelo negro, de fibroso cuerpo, que al abrir su boca ahoga el tiempo con sus gritos de hierro.

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